miércoles, 11 de abril de 2012

Volver a empezar







Sobrevivir al desamor, a los 40º de Ourense, al vozka del mercadona, a un kilo de helado de chocolate. Al dolor del alma, a la mala suerte, a las mentiras, a noches interminables, a mañanas insufribles. Al pesado de al lado, al humo de un pitillo y a los malditos tacones una noche de fiesta. A levantarse un lunes, sonreír a las dos y llorar a las siete. A amigos que vienen, te joden y se van. Al tráfico, al café muy cargado y a las tardes de domingo. Sobrevivir al dolor de cabeza, a la resaca de ginebra con limón, al sol de primavera y a la envidia. A encontrar a tu persona y que tú no seas nada para ella. Simplemente, sobrevivir. Y cuánto cuesta a veces...